Comienzo mi primera andadura dentro de este mundo virtual o, mi primer cuaderno en las ondas.
Ahora mismo, estoy un poco en blanco y no encuentro la manera de comenzar, por eso, escribiré sobre estas dos clases que hemos tenido en habilidades de counselling, mis expectativas y lo que me han aportado hasta ahora. Según vaya escribiendo las palabras me irán saliendo.
Suelo sentirme más cómoda, o más yo misma, cuando tengo un bolígrafo entre mi pensamiento y mi mano. Parece que la escritura me sale más libre, más espontánea. Puede parecer ridículo, pero hay veces que necesito escribir con mi letra y mano para después teclear..Después pienso; todo es práctica y ya me saldrá más rodado...esto de teclear.
Han sido dos clases interesantes, incluso con el cansancio acumulado al que llego, a esa hora de la tarde, después de un día de trabajo y clases.
Me quedo con una idea fundamental y que ya me hice amiga de ella, años atrás. Lo más importante y lo que te hace verdaderamente auténtico para poder ofrecer ideas de conocimiento y profundidad, es conocerse a uno mismo. El autoconocimiento es el punto de partida.
Tengo que reconocer que los tests que hemos realizado al final de cada clase se me hacen largos, pero también soy consciente de que una gran razón de ello, es la impaciencia y las ganas de llevar mi cansancio al sofá de mi casa. Por otro lado, reconozco que el ejercicio que más despierta mi interés, en estos tests, es el de saber reconocer nuestros sentimientos. Parece algo sencillo y que hacemos diariamente, sin darnos cuenta, pero también sin darnos cuenta, solemos hacer lo contrario. Hablaré en primera persona ya que este blog es mío. Hoy por hoy no me sucede con tanta naturalidad como años atrás, pero hay ocasiones en las que me es difícil reconocer con total transpariencia qué es lo que estoy sintiendo. Hay momentos en los que enmascaro eso sentimientos con otros con los que puedo sentirme más familiar. Por eso, pensar cómo me he sentido en cada moemento de la clase, es un entendimiento de uno mismo muy importante. No sólo es sentir, también es reconocer que sientes.